AVUI A POL

Cruzados rotos per Jacinto Elá

El dulce sabor de la victoria es historia

Ha sido suficiente un partido para que se enciendan las alarmas. ¿Sabéis por qué? Porque el primer plato fue de nivel, el segundo fue justito -fue como comer espinacas de segundo-, pero el postre fue delicioso. No estoy hablando de comida, estoy hablando de la pasada temporada.
(Vais a pensar que las únicas analogías que sé hacer están relacionadas con la comida). Uno de mis cantantes favoritos -al cual no voy a nombrar para que no me odiéis- en una de sus canciones dice una frase que explica de alguna manera el run run que se vivió en el RCD Stadium el pasado domingo frente al Sevilla:
The sweet taste of victory
El dulce sabor de la victoria es historia, efectivamente. Este sabor se queda en la boca haciendo olvidar que antes hemos comido espinacas. De hecho, hay personas que escogen restaurante en base a los postres que tengan.
Para que entendáis el poder del postre, solo hay que ver como chantajeamos a los niños cuando no quieren comerse la verdura diciéndoles que si no se lo acaban no tendrán postre.
Pues el postre del séptimo puesto fue tan reciente que, al inicio de esta campaña, hemos llegado a olvidar lo amarga que fue gran parte de la temporada pasada.
Se percibe la decepción por la actuación del equipo frente al Sevilla, equipo que luchó por entrar en Champions. No es precisamente el rival más asequible de la liga. Tengan paciencia, solo es el primer partido. No sé lo que va a pasar de aquí en adelante, puede que las cosas vayan peor, puede que las cosas vayan mejor. Pero lo digo por el bien del aficionado. Si empezamos sufriendo desde el primer partido, habrá personas que no tengan ni fuerzas para ir al estadio durante el último tercio de liga.
Mucha gente en redes sociales que no vio el partido, solo leyendo los comentarios se imagina lo peor. Pues qué quieres que te diga, la temporada pasada hubo partidos tan malos como el del Sevilla.
Durante 38 jornadas es normal hacer partidos flojos, de hecho, creo que los partidos brillantes son escasos, para el Espanyol y para cualquier equipo.
Pero la parte buena de este comienzo de liga es que cualquier pequeña mejora contribuirá a construir el optimismo de la afición.
Recuerden que estamos empezando: el postre es lo último.

Jacinto Elá

@malabona