AVUI A POL

El balón al pasto per Héctor Farrés

Creamos en los nuestros

En el Espanyol hay unos condicionantes únicos, y hace un tiempo inimaginables, para que el club sea próspero en un futuro no demasiado lejano: una economía cada vez más saneada, una cantera resucitada que promete dar muchas alegrías, la inequívoca posibilidad de proyectar los colores blanquiazules al resto del mundo y un nuevo propietario con dinero y cabeza para saber qué hay que priorizar. Sin embargo, ¿hay alguien satisfecho hoy en día con la situación del Espanyol? La respuesta generalizada es un 'no, padre'.

Cada vez que se acerca un nuevo partido del Espanyol la afición comienza a crepitar, los dientes comienzan a castañetear y las uñas se convierten en lúnulas. Se respira intranquilidad, miedo e incluso pánico. El motivo es que, a pesar de todos los grandes  cambios que está experimentando el club, la situación deportiva está en una situación precaria. Y sin resultados sobre el campo no hay economía que pueda salvar al Espanyol del desastre total.

Ahora, justo ahora, y también desde hace unas cuantas jornadas, es el momento de dejarlo todo sobre el campo. Y cuando digo todo es todo: la voz y los juicios justificados o no sobre jugadores que, al fin y al cabo, representan todo lo bien que pueden al Espanyol. También es la hora de dejar a un lado los gustos futbolísticos de cada uno, incluido Constantin Galca, evidentemente y de forma subrayada, pues el futuro del Espanyol ahora mismo está por encima de una manera de entender el fútbol del entrenador de turno.

No estoy preocupado por descender, lo reconozco, pero entiendo que la mayoría sí lo esté. Los resultados de nuestros rivales directos han sido propicios y hay tres equipos que están claramente perfilados para acabar en Segunda el año que viene. Aun así, hay que seguir luchando por coger aire y salir a la superficie. La plantilla ha demostrado que es capaz de hacer grandes partidos y remontar, como también ha evidenciado que tiene unas carencias del tamaño de Groenlandia cosa que, en efecto, nos obliga a tener que marcar más de un gol para ganar los partidos.

Tengamos los pies sobre la tierra. No caigamos en la santa manía de ensalzar o vilipendiar al equipo según sople el viento. La plantilla es la que es, la planificación ha sido la que ha sido, el entrenador es el que es pero el futuro... el futuro no está escrito. Está en manos de la plantilla salir de abajo y asegurar la permanencia un año más. La lucha por los puestos de prestigio ya vendrá la temporada que viene. Creamos en los nuestros.

Héctor Farrés 

@hector_fg35


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